La policía ha desarticulado un grupo de personas que se dedicaba a vender obras de artes falsificadas a través de Internet y galerías de arte. La policía ha intervenido 27 obras de arte por las que pedían, en total, 1,2 millones de euros. Entre los cuadros falsificados había imitaciones de Goya, Benlliure y maestros flamencos, en unas copias con muy distinto nivel de calidad, según ha mostrado este lunes el consejero de Gobernación y Justicia, Luis Santamaría.

La operación se ha desarrollado en Castellón, donde la investigación ya ha pasado a manos de un juez, y también en Elche, Huelva y Madrid. Han sido detenidas dos personas y otras tres imputadas policialmente. Ninguno de ellos es autor de las falsificaciones que, según sospecha la policía, fueron realizadas por varias personas.

La investigación se inició al detectar que se ofrecía por 180.000 euros en Internet un cuadro presuntamente antiguo, y sin autor identificado, que representaba una adoración de los Reyes Magos que se hallaba en realidad en una galería de Barcelona, según ha explicado el comisario de la Policía de la Generalitat, Álvaro Rodríguez.

Algunas de las falsificaciones tenían calidad, según ha destacado uno de los investigadores del caso, como un bodegón con animales que se intentaba hacer pasar como una obra del pintor holandés del siglo XVIII Melchior de Hondecoeter. O un San Jerónimo, en el cual el considerado como uno de los padres de la Iglesia aparece retratado junto a su característico cráneo y que, sin autor atribuido, se hacía pasar también como un cuadro del XVIII. Para dar aspecto de antiguo, los miembros del grupo utilizaban ceniza de leña de naranjo.

La obra más cara que intentaban presuntamente vender era una virgen que atribuían a Goya y por la que pedían 900.000 euros. La falsificación de grandes dimensiones resultaba más bien burda. La policía cree que pese a ello pedían tanto dinero porque si hubieran ofrecido un cuadro de Goya por “5.000 o 6.000 euros nadie se lo hubiera creído”.

Bastante más barato, 10.000 euros, resultaba un cuadro atribuido a José Benlliure en el que se ve a un grupo de personas en la playa y en el que el nombre del teórico autor había sido pegado a la pintura “con papel de celofán” disimulado.

La colección de la que se ha incautado la policía autonómica en colaboración con el Cuerpo Nacional de Policía incluía unos supuestos grabados de Goya que se vendían por solo 2.500 euros y eran, en realidad, fotocopias.

La policía desconoce cuál será el destino de las falsificaciones. “No sabemos si se depositarán en algún museo o en la Consejería de Cultura. Estamos a la espera de las decisiones judiciales”, dijo el comisario Rodríguez.